Exposición «Arroz con mango»
Colectiva
20.08.2022
Centro Hispanoamericano de Cultura

Imagino que para un curador desarrollar un nuevo proyecto expositivo, sin que se repitan códigos del anterior es un reto del cual no siempre se sale victorioso. Varios de los artistas hoy aquí expuestos, durante lo que va de año han tenido presencia en varios de los escenarios galerísticos, por tanto, presentar algo nuevo es difícil. Esta combinación de factores, imponen sin dudas una mayor complejidad para combinar en una muestra a este grupo de artistas. No obstante, me atrevo a decir que la presente es más allá de una muestra curada, sino que se convierte en un ejercicio de pensamiento, tanto para curadores como para artistas. Y eso es lo que aplaudo, tener la actitud de pensar el arte.

Plantearse en conjunto, cómo canalizar esa necesidad de presentar la obra artística de reciente factura, adaptarse a los contextos nuevos, y canalizar la multiplicidad de intenciones artísticas, bajo un único guion es en mi modesta opinión el mayor acierto de la exposición “Arroz con mango”. Preguntas que hoy tienen los artistas, y que a través de su obra exteriorizan están en la sala y piso superior. En una selección estricta, los curadores evidentemente dirigen su “curación” del alma de los artistas a intentar acércales respuestas sobre las formas de creación, que ubicación tienen en el panorama generaciones de las artes visuales, dónde están sus límites, las posibilidades de posicionarse ante el coleccionismo del implacable mercado de arte, entre otras muchas. Como decía, ser curador hoy en esta realidad que vivimos es un riesgo constante.

Si bien es cierto que en este abanico de artistas la diversidad de técnicas y estilos son disímiles, en todos, y me precio de haber conocido la obra la mayoría, se encuentra como denominador común esa necesidad de deconstruir y cuestionar los límites académicos. A su obra el público llega fácilmente a la comprensión y se permite disfrutarla sin mayores cuestionamientos. Revisar la nómina y encontrar los nombres de Aluan Arguelles , Adrian Socorro Suarez , Adonis Muiño  o Mario González Fernández  junto a otros más jóvenes como Rolo Fernández , Alejandro Jurado , Yudel Francisco , Yasiel Elizagaray , Enrique Casas Castellanos  o Evelyn Aguilar Sánchez única fémina de la nómina, es interesante. Cada uno ha sabido contextualizar sus prácticas pictóricas, yendo más allá al replantearse la forma de cómo tratar en su obra la pintura, logrando en el proceso llegar a conclusiones preliminares que les han motivado a descubrir otras soluciones novedosas para canalizar sus inquietudes. 

Algo disfrute días antes a la inauguración en las redes sociales. A través de la comunicación visual nos enseñaron el espíritu de camaradería y complicidad entre todos durante el proceso de montaje. Amén de los detalles que puedan quedar, demostraron que una exposición debe ser un momento de encuentros para amigos. Si pudiera describir esos momentos, lo llamaría abrir la caja negra del cubo blanco, solo ahí se conoce la verdad detrás de ese momento.

Si a todo esto le pudiera poner un “pero”, sería tal vez el título. Si bien recoge el sentido de la exposición en lo que, a variedad de artistas y obras, viene a coincidir con el título de una pasada muestra de 2020, “Arroz con mango: fotografía analógica cubana contemporánea”. Aunque la misma se realizó en otro país, a los efectos de aquellos que buscan los detalles pudiera tender a la confusión. No obstante, este arroz con mango de pintura cubana contemporánea, es disfrutable.