Exposición “Las gemas del infinito”
Colectiva
18.08.2022
Galería Luz y Oficios

Al momento de escribir las impresiones sobre esta exposición, ya se empieza a celebrar en muchos países del mundo, incluido el nuestro, el día internacional de la fotografía. No imagino la sociedad moderna, sin el descubrimiento patentado por Louis Daguerre, hace ya varios siglos. La captura de la imagen a través de un proceso químico en sus inicios y a los que ahora se suman las ventajas de nuevas tecnologías de la informática, dio origen a un arte nuevo: la fotografía.

Considerada por algunos como una de las artes más importantes para la sociedad, lo cierto es que su impacto ha sido significativo en la configuración de la contemporaneidad. En Cuba, tenemos una tradición importantísima en los cultivadores de la misma, testimonio son los estudios que investigadores como Rafael Acosta de Arriba y otros han realizado, quedando evidencia en varios textos de primerísimo nivel, y necesarios para acercarnos a la historia de la fotografía en nuestro país.

Hoy, un grupo de amigos, conectados a través del lente, se dan cita en una de las salas de la galería Luz y Oficios. La intimidad del espacio, conspira a favor y en contra, pero les funciona para mostrar algo de lo que materia de producción fotográfica han hecho en los últimos tiempos. La selección para la ocasión corrió por parte de las curadoras Yenny Hernández y Raismary Vargas, quienes logran conectar los estilos individuales de estos artistas del lente, cosa compleja, pues los nombres ya avisan de la diversidad de formas, formatos, y técnicas.

En un recorrido rápido por las piezas, viene a mí la confirmación de la paradoja de Ronald Barthes, crítico y filósofo francés que indagó a fondo en los temas relacionados con la fotografía. Para él, la potencia discursiva de una obra fotográfica en un contexto como este –una exposición de obras fotográficas contemporáneas- estaba en esa capacidad de asumir el doble rol de mantener el registro de un hecho concreto o imagen figurativa y a su vez generar esa polisemia abierta a la interpretación del público y la generación de nuevos sentidos. Son estos elementos los que me permiten encontrar en cada obra esos multi-universos o “cuñas” del espacio-tiempo y disfrutar la muestra.

Es cierto también que las fotografías “no dicen nada” sino que muestra, y en ese proceso dialéctico de mostrar y nosotros interpretar esas imágenes, surge la magia que ha unido al hombre común con la fotografía desde la primera vez que Daguerre por error encontró una imagen a la reacción de químicos. En cada uno de los artistas presentes, está la intención de captar el simbolismo de la imagen y desde su punto de visto mostrarlo al espectador. Esa capacidad que convierte a un fotógrafo en artista –sí, porque todos pueden hacer clic con el obturador de la cámara o del celular en la época de la post-fotografía-, que comprende reducir a un plano elementos como los colores, olores, dimensiones o movimientos, está presente en este grupo de amigos.

Son, por tanto, estas breves líneas, mi forma de unirme a las felicitaciones, a tantos fotógrafos de los cuales he aprendido a apreciar la fotografía de una manera distinta. A ellos y todos los que hacen posible la magia de la fotografía contemporánea mis ¡enhorabuenas!!!