De allá: Exposición “Diago, un arte para todos los tiempos”

Juan Roberto Diago Durruthy

10.03.2023

Fundación Clément, Martinica

Diago es sin lugar a dudas uno de los mejores exponentes cubanos contemporáneos, de un arte caracterizado por abordar temas relacionados con la identidad, la discriminación racial, la violencia y la opresión. No asombra entonces que Martinica le abra sus puertas, en especial las de la Fundación Clément. Este espacio abierto desde 2005, es una instalación cultural cuyo objetivo es albergar importantes exposiciones de arte contemporáneo en Martinica y para presentar artistas caribeños que trabajan en la región o en cualquier otro lugar del mundo.

Para la ocasión, Diago, apoyado por la Fundación Brownstone con la figura de su fundador Gilbert Brownstone y con la impresionante capacidad logística de la empresa Ingeniería del Arte, especializada en estos procesos de producción artística, propone un recorrido por varias etapas de su creación como artista. Algunas de ellas, tuvimos la oportunidad de apreciar en recientes exposiciones en Cuba, como fue la pasada Bienal de la Habana, donde fue artista invitado y en la galería Villa Manuela.

El público asistente se lleva una visión panorámica de la trayectoria de este artista, pues Diago logra reunir una gran variedad de obras, caracterizadas por estar realizadas con materiales encontrados como madera, hierro oxidado y cuero, para explorar el impacto del tiempo y la historia en la construcción de la identidad y la memoria. De este modo, permite conectar su arte contemporáneo con una característica línea de investigación que lo lleva a reflexionar sobre la historia de la esclavitud y la opresión racial en Cuba y el resto del mundo, haciendo que en cualquier lugar donde haya memoria de estos temas, como es el caso de Martinica, logre provocar en el espectador una exploración emocional y psicológica de estos temas. Estas obras, como la gran mayoría de su larga historia como artista, están imbuidas de una sensación de crítica social y cuestionamiento de las estructuras de poder en la sociedad, con una fortísima carga de ese pensamiento descolonizador y antirracista que en estos tiempos vuelve a enarbolar sus banderas.

Recorrer virtualmente las salas de la exposición nos permite, por lo menos a los de acá, conectar con esa capacidad como artista de hablar sobre temas álgidos de manera valiente, remarcando el mensaje con esos materiales y técnicas particulares. Diago utiliza una variedad de técnicas y materiales, como el collage, la pintura y la instalación, para crear piezas que son tanto visualmente impactantes como conceptualmente significativas. Sus obras a menudo incorporan elementos encontrados, como trozos de metal oxidado, que evocan la historia y la identidad del negro de una manera cruda y poderosa.

El arte de Diago deja de ser estéticamente bello para pasar a asumir un rol más importante, servir de pretexto a todo el que se acerque para reflexionar sobre su historia personal, la de su país, la de la humanidad misma. En una suerte de discurso de identidad propia, donde habla desde sus raíces negras y esclavas, la sensibilidad que todos reconocen en Diago aflora, al punto de ubicar al más reacio al tema en una posición que le permite experimentar desde lo personal en la experiencia afrocubana.

Viene entonces esta exposición a engrosar la larga lista de muestras de este cubano que ha sido expuesto en relevantes galerías y museos a nivel internacional, incluyendo el Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York, el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana y la 56ª Bienal de Venecia. Su impacto en el arte contemporáneo cubano ha sido significativo, coincidiendo la crítica especializada que su obra ha abierto nuevos caminos para la exploración de temas sociales y políticos a través del arte.