Exposición “Aforo”
Manuel López Oliva
26.10.2022
Galería Collage Habana

Como en las últimas exposiciones personales de López Oliva a las que he asistido, «A teatro abierto» (2018) y «Por el ojo del telón» (2022), —ver ambas en https://n9.cl/camulk -, «López Oliva, a través de su inconfundible estilo, (…) transita por los ámbitos del teatro y las conocidas fiestas de máscaras, encontrando raíces e inspiración en los códigos simbólicos de la tradición del teatro griego. Ese dualismo que da la máscara del «ser» y el «parecer», combinado con la hipertextualidad que aporta a los personajes, son elementos del discurso visual que explota el artista.» Pero Aforo en particular ha atrapado mi atención, tal vez ya por la experiencia, en el sentido que la consumo como una investigación en las artes por parte de López.

Un proyecto investigativo a través de su propia obra, donde viene en un largo proceso creativo a reflexionar sobre un tema tan significativo como es la soledad. Excepto en una sola de las piezas, «Todo para vender / Homenaje a Wadja» (2021), el resto de los personajes están solitarios en la inmensidad del lienzo. Es, quizá, este el elemento que me lleva a especular sobre el let motiv de esta muestra personal: representar o expresar la soledad del artista, relacionada con el contexto social tanto con el mundo objetual que le rodea en su taller, mediante la expresión plástica en su obra. Tiempos de encierro y aislamiento voluntario de los foros sociales, han influido en la sensibilidad humana de este artista y de seguro en su percepción de la sociedad. Eso, a través de la técnica de acrílico sobre lienzo, le ha generado nuevas texturas de relieve, dándole otra arista a la estética de su obra, variando la simbología que hasta ahora le había acompañado.

Cada obra me lleva a sospechar sobre esos enfoques, que el crítico-artista, o viceversa, ha empezado a experienciar / experimentar sobre la soledad, desde lo filosófico, lo estético, lo psicológico y sobre todo lo artístico. Esa búsqueda de representar su percepción de las formas y figuras enmascaradas, los colores fríos empleados en muchas de las obras, la textura lograda, la ubicación de las luces y sombras, todo conduce a reproducir la atmósfera que acompaña la soledad, o por lo menos es la impresión de este escribidor.

El título de «Aforo», que según el Diccionario de la lengua española define como ‘número máximo autorizado de personas que puede admitir un recinto destinado a espectáculos u otros actos públicos’, viene confirmar mis sospechas. El artista se preocupa por esa necesaria presencia del público, tras tiempos de soledades en espacios públicos como son las galerías, indaga, cuestiona, polemiza al respecto. Quiere que en su propuesta reflexiva y pictórica, converjan y habiten esas experiencias que ha vivido en la soledad de estos últimos años. Esboza esas ideas que tiene sobre las formas en que la soledad puede manifestarse y las combate con un diseño de hitos en el tiempo durante la duración de la exposición, donde convida al público a romper esa soledad, asistiendo al foro en que debe convertirse la galería.

López Oliva, antes a través de sus redes sociales, ahora con esta muestra y las piezas que la componen, insiste en llegarle al espectador por tiempo ausente físicamente. Lo enfrenta cara a cara con esa dura realidad que es la Soledad, para mi representada en cada una de las máscaras/rostros que en el segundo piso comparten espacios. Espera, que en ese diálogo interpretativo que siempre propone el arte en todo su esplendor, se reflexione y se logre una identificación entre el público y el artista.