Una respuesta menos sorprendente de lo que parece
El 26 de octubre de 2026 OnCuba News publicó en su serie «Dato y relato» una columna de Daniel Torralbas titulada «¿Y qué exporta Cuba a EEUU?». Después de descartar el tabaco, el ron, el níquel y los productos biotecnológicos, el autor anuncia que la respuesta «es mucho más curiosa y sorprendente: obras de arte». Según sus cálculos, entre 2018 y agosto de 2026 el arte fue el 99,7 % de los bienes de origen cubano que entraron en Estados Unidos, y la pintura, el dibujo y el pastel sumaron el 90 %. El texto presenta además ese arte como prueba de que Cuba es capaz de venderle a su vecino del norte.
Las dos mitades de esa respuesta admiten reparos. El arte no sorprende, porque es lo único que la ley estadounidense deja entrar desde Cuba sin licencia, y la serie lo muestra así desde hace años. Tampoco es Cuba quien lo vende. La estadística que cita Torralbas registra dónde se hizo cada objeto, no quién lo vende ni desde qué país se envía, y buena parte de ese arte llega a Estados Unidos desde galerías, colecciones y casas de subastas de terceros países, con obras que a veces llevan décadas fuera de la isla.
He contrastado las cifras con la serie mensual del Census Bureau, las tablas de UN Comtrade y tres consultas a USITC DataWeb con desglose por partida arancelaria, puerto de entrada y mes. Los números aguantan casi todos. El problema está en lo que se concluye a partir de ellos.
Ni curioso ni sorprendente
Que lo cubano que entra en Estados Unidos sea arte es la consecuencia directa de la norma. La Enmienda Berman de 1988 y la Free Trade in Ideas Act de 1994 sacaron del embargo los materiales informativos, y desde 1995 el reglamento de la OFAC incluye entre ellos las obras clasificadas en las subpartidas 9701, 9702 y 9703 (Federal Register, 1995). El tabaco, el ron y el níquel siguen prohibidos. Si la aduana solo deja pasar cuadros, lo raro sería encontrar otra cosa en la serie.
El dato tampoco es nuevo. En julio de 2020, con cifras de WorldCity, el economista Pedro Monreal ya señalaba que lo que Cuba había colocado en Estados Unidos en los cinco primeros meses de ese año eran pinturas, dibujos, esculturas y grabados por 3,64 millones de dólares (Diario de Cuba). elTOQUE describió el mismo patrón y dejó planteada la pregunta por los 10 millones reexportados en 2020 (elTOQUE), que sigue sin respuesta.
Los datos, uno por uno
Las cifras de OnCuba coinciden con la serie oficial en siete de las diez comprobaciones. Dos de las restantes revelan fallos de método menores, y la tercera es un dato sin respaldo, los 10 millones de 2020 que el autor presenta como «obras de arte devueltas».
| Afirmación de OnCuba | Cifra del artículo | Cifra verificada | Resultado |
|---|---|---|---|
| Ventas de EE. UU. a Cuba, enero-agosto de 2026 | 876,5 millones de dólares | 876,5 millones (Census, serie EXP2390) | Coincide |
| Compras de EE. UU. a Cuba, enero-agosto de 2026 | 574.300 dólares | 574.300 dólares (Census, serie IMP2390) | Coincide |
| Peso de lo cubano en el comercio bilateral | 0,07 % | 0,066 % | Coincide (redondeo) |
| Promedio anual 1999-2012 | 182.000 dólares | 169.000 sobre 14 años; 182.000 solo si se excluye 2001, que vale cero | Matizar |
| Promedio anual 2018-2026 | «Superior a 4,1 millones» | Media de 6,0 millones; 4,08 millones es la mediana | Matizar |
| 2020 | 14,9 millones, 10 de ellos en obras de arte devueltas | 14,9 millones; los 10 millones están en la partida 9801.00.10, que no indica el tipo de bien | Sin respaldo en el dato |
| 2025 | 17,5 millones; abril y octubre suman el 97 % | 17,52 millones; abril y octubre, 97,0 % | Coincide |
| Arte sobre el total de origen cubano, desde 2018 | 99,7 % | En 2020-2025, fuera del capítulo 97 y de la partida 9801 apenas hay 12.500 dólares | Coincide |
| Pinturas, dibujos y pasteles | 90 % | 94,4 % del arte importado en 2020-2025 | Coincide |
| Caída de enero-agosto de 2026 frente a 2025 | 87 % | 87,1 % | Coincide |
Si el artículo tiene un problema, no está en la aritmética.

Sin los 10 millones de la partida 9801, 2020 se queda en 4,9 millones, al nivel de 2022 y 2024.
Origen no es procedencia
La Oficina del Censo asigna cada importación al país de origen, que define como aquel donde la mercancía se cultivó, se extrajo o se fabricó según la normativa aduanera, y solo recurre al país de embarque cuando el origen no puede determinarse (Census, Guide to Foreign Trade Statistics). Esa normativa es la de CBP, que en 19 CFR 134.1(b) llama país de origen al de fabricación, producción o crecimiento del artículo y exige una transformación sustancial para que otro país ocupe su lugar (CBP, resolución H323855). Enmarcar un cuadro en Madrid o restaurarlo en París no lo transforma.
Un óleo pintado en La Habana sigue siendo cubano para la estadística estadounidense durante toda su vida, lo envíe una galería de Madrid, lo consigne un coleccionista suizo o lo venda en Nueva York la familia de quien lo sacó de la isla en 1960. Las obras que Wifredo Lam (1902-1982) pintó en su etapa habanera, entre 1941 y 1952, entran como cubanas, y las de París, como francesas. Por la misma regla, un pintor cubano que vive y trabaja en Madrid exporta arte español a efectos aduaneros.
Tampoco hay en el lienzo una etiqueta que lo indique, porque las obras de arte figuran en la lista J de artículos exentos de marcado de origen (19 CFR 134.33). El país lo anota el importador o su agente en la declaración de entrada, según lo que sepa de la procedencia de la obra. En el caso cubano, además, declarar Cuba no tiene coste alguno, ya que las regulaciones del embargo eximen los materiales informativos y desde 1995 incluyen entre ellos las obras clasificadas en las subpartidas 9701, 9702 y 9703 (31 CFR 515.206 y 515.332, Federal Register, 1995). Un importador podría tener motivos para disimular el origen de un habano, pero no el de un cuadro.
En Cuba el registro funciona de otro modo. La ONEI elabora su estadística de comercio exterior con los datos de la Aduana General de la República sobre operaciones de empresas autorizadas por el MINCEX (Economía y Desarrollo, Universidad de La Habana), de manera que una obra enviada por el Fondo Cubano de Bienes Culturales a una feria española figuraría, en el mejor de los casos, como exportación a España.
| Criterio | Estados Unidos (Census, CBP) | Cuba (ONEI, Aduana General) |
|---|---|---|
| País que se anota | País donde se hizo la obra (origen) | Destino declarado a la salida, según la pauta de Naciones Unidas; la ONEI no publica su nota metodológica |
| Qué operaciones cubre | Toda entrada con declaración formal, la haga quien la haga | Operaciones de entidades autorizadas por el MINCEX |
| Obra de 1950 que llega a Nueva York desde Madrid en 2025 | Importación desde Cuba en 2025 | Nada en 2025 |
| Cuadro comprado en un taller habanero y llevado en la maleta | Excluido (efectos personales del viajero) | Fuera de la estadística comercial |
| Obra pintada en Madrid por un artista cubano | Importación desde España | No aplica |
Qué revelan las partidas
El año récord se explica con cuatro entradas. De los 17,17 millones de dólares en arte de origen cubano que EE. UU. importó en 2025, casi todo llegó en dos meses y por tres puertos.
| Mes de 2025 | Distrito de entrada | Partida | Valor en aduana |
|---|---|---|---|
| Octubre | Dallas-Fort Worth | 9701.91 (pinturas de 100 años o menos) | 6.737.000 dólares |
| Octubre | Nueva York | 9701.91 | 6.000.000 dólares |
| Abril | Miami | 9701.91 | 3.034.650 dólares |
| Abril | Miami | 9703.90 (escultura original) | 919.500 dólares |
Una sola operación de seis millones pesa en la serie más que un año normal completo. Por eso el total salta de 4,86 millones en 2024 a 17,52 en 2025 y cae un 87 % en los ocho primeros meses de 2026, oscilaciones que dependen de un par de envíos y apenas de lo que se produzca en los talleres de la isla. La partida aporta otro dato. Desde la reforma del Sistema Armonizado de 2022 las pinturas se clasifican por antigüedad, y todo lo cubano entra como obra de cien años o menos, sin rastro de pintura colonial ni decimonónica. Es arte moderno y contemporáneo, justo el que se cotiza en subasta.
Nueva York y Miami recibieron el 72 % del arte de origen cubano entre 2021 y 2025 (12,48 y 12,16 millones de dólares, respectivamente). En esas dos ciudades se concentran las salas de subastas y el coleccionismo de la diáspora, y el calendario apunta en la misma dirección. Sotheby’s considera sus ventas de mayo y noviembre en Nueva York el eje del calendario para el arte latinoamericano, y las obras llegan semanas antes para la exposición previa. Abril y octubre reúnen el 65,6 % de lo cubano y son también los dos meses más fuertes del arte que entra en EE. UU. desde cualquier país.

El patrón cubano reproduce el del mercado, aunque de forma más extrema, porque cada año depende de un puñado de entradas.
El caso de Dallas-Fort Worth apoya esta lectura. Los 6,74 millones de origen cubano de octubre de 2025 llegaron dentro de una oleada de 318,7 millones en arte que pasó ese mes por ese distrito.
| Origen declarado | Arte importado por Dallas-Fort Worth, octubre de 2025 |
|---|---|
| Francia | 180,38 millones de dólares |
| España | 70,18 millones |
| México | 28,32 millones |
| Reino Unido | 17,14 millones |
| Bélgica | 10,82 millones |
| Cuba | 6,74 millones |
No he podido identificar la operación. Dallas es la sede de Heritage Auctions, pero también un gran nudo de carga aérea, de modo que el puerto no basta para atribuirla. Sí consta que lo «exportado por Cuba» viajó junto a obras francesas, españolas y mexicanas, y nada indica que saliera de la isla ese año. Las mismas consultas descartan además que esas obras quedaran en depósito aduanero o en zona franca, porque las cifras de importaciones generales y para consumo coinciden al dólar.
Los 10 millones de 2020 responden a otra lógica. Entraron por Nueva York en junio, en una sola declaración de exactamente 10.000.000 de dólares, bajo la partida 9801.00.10, que cubre los productos estadounidenses devueltos y cualquier otro producto devuelto en los tres años siguientes a su exportación. Una cifra tan redonda sugiere un único objeto de gran valor declarado. Es posible que fuera una obra de arte, pero el código no lo dice y OnCuba no cita otra fuente que lo acredite.
Los puntos ciegos de la serie
La venta directa de un artista cubano a un comprador estadounidense, lo más parecido a una exportación cubana de arte, es precisamente lo que peor recoge la estadística. El Census excluye los efectos personales de los viajeros, así que el cuadro que vuelve a Miami en la maleta no cuenta. Las importaciones solo se compilan completas en envíos de más de 2.000 dólares, y por debajo de ese umbral hay estimaciones sin detalle de producto en las que puede quedar buena parte de lo que se compra directamente en un estudio de La Habana.
En el lado cubano el rastro es aún más tenue. Desde la resolución del Ministerio de Cultura de 2022, la pintura de aficionados y los bienes culturales de menos de 50 años no necesitan permiso de exportación, salvo las excepciones que la propia norma enumera, por lo que casi toda la producción viva puede salir sin pasar por el Registro Nacional de Bienes Culturales.
Los datos espejo muestran hasta qué punto ambos registros miden cosas distintas. Para 2021, Cuba declaró ante Naciones Unidas ventas a EE. UU. por 581.220 dólares en maquinaria y 113.560 en arte, mientras que EE. UU. registró ese año 2,89 millones en arte de origen cubano y ninguna maquinaria. Si esos cuadros hubieran salido como exportación comercial, la aduana cubana los habría anotado. La diferencia, de unos 2,8 millones, corresponde a arte ausente de la contabilidad cubana de ese año, ya fuera obra que estaba fuera de la isla, obra que salió sin registro comercial u obra vendida desde otro país.
Lo que sí puede afirmarse
Con los datos en la mano, la respuesta a la pregunta de OnCuba es menos curiosa y más útil. Lo que Estados Unidos registra como importado de Cuba es casi todo arte pintado en la isla, que entra por Nueva York y Miami al ritmo de las subastas y que a menudo se envía desde terceros países. Que sea arte lo explica la ley. Quién lo vende, y cuánto de ese dinero llega a Cuba, la estadística no lo dice.
En lo que más le importa, Torralbas acierta. La serie refleja la ley antes que la economía, pues si lo cubano que cruza la aduana es arte se debe a que la excepción de los materiales informativos lo deja pasar sin licencia, mientras casi todo lo demás sigue prohibido o requiere permisos que apenas se usan. Desde abril de 2025 esa excepción deja incluso huella contable, porque cada entrada de arte de origen cubano se declara con una partida del capítulo 99 que la exime de los aranceles recíprocos. En DataWeb, todo lo cubano de 2025 aparece desde ese mes con el código 19, «libre según el capítulo 99», y solo el registro de enero, de 12.500 dólares, conserva el código anterior.
El salto que no se sostiene es el que va de esa serie a una balanza de exportaciones. Un Wifredo Lam de 1943 que una colección europea consigna en Nueva York suma en la columna de Cuba lo mismo que el lienzo que un pintor de Centro Habana vende esta semana. La estadística estadounidense no distingue entre ambos, y para Cuba la primera operación ni siquiera existe.
Notas y fuentes
Todas las cifras se expresan en dólares corrientes y en valor en aduana. Los totales anuales proceden de la serie IMP2390 del Census Bureau publicada en FRED, con datos hasta agosto de 2026. El desglose por partida, mes y distrito procede de tres consultas a USITC DataWeb realizadas el 3 de noviembre de 2026, una de importaciones generales desde Cuba entre 2020 y 2025 (capítulo 97 y partida 9801), otra idéntica con los códigos de tarifa desglosados y una tercera de importaciones para consumo entre 2021 y 2025 para todos los países. Los totales de DataWeb cuadran al dólar con FRED en 2020-2023, y en 2024 y 2025 la diferencia (9.095 y 3.365 dólares) corresponde a capítulos que la consulta no incluía. No he encontrado una resolución de CBP que fije expresamente el origen de una pintura en el lugar donde se pintó, de modo que esa conclusión aplica la regla general de 19 CFR 134.1(b).
- Daniel Torralbas, «¿Y qué exporta Cuba a EEUU?», OnCuba News, 26 de octubre de 2026
- FRED, U.S. Imports of Goods by Customs Basis from Cuba (IMP2390)
- FRED, U.S. Exports of Goods by F.A.S. Basis to Cuba (EXP2390)
- Census Bureau, Guide to Foreign Trade Statistics
- Census Bureau, Information on the Collection and Publication of Trade Statistics
- CBP, resolución H323855 sobre país de origen
- 19 CFR 134.33, lista J
- Federal Register, 2 de agosto de 1995, enmienda de 31 CFR 515.206 y 515.332
- CBP, resolución N353942 sobre la subpartida 9701.91 y los aranceles recíprocos
- Sotheby’s, Latin American art
- Economía y Desarrollo, sobre las fuentes del sector externo cubano
- Diario de Cuba, resolución del MINCULT sobre bienes culturales
- Trading Economics, exportaciones de Cuba a EE. UU. según UN Comtrade
- Partida 9801 y bienes devueltos, STAR USA
- Diario de Cuba, «Estos son los productos que más compró Cuba a EEUU en los primeros cinco meses de 2020»
- elTOQUE, «Una mirada al comercio entre los Estados Unidos y Cuba»

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