Sotheby’s anunció el 30 de septiembre que subastará en noviembre, en Nueva York, la colección Blaquier-Arrieta: doce cuadros impresionistas y modernos reunidos por el matrimonio argentino Nelly Arrieta de Blaquier y Carlos Pedro Blaquier entre los años sesenta y setenta, comprados en su mayoría a la galería Lefevre de Londres y a Wildenstein & Co. en Nueva York. Las obras se conservaron en La Biznaga, la estancia familiar en Argentina, y nunca habían pasado por el mercado ni se habían prestado para exposición.
La pieza que encabeza el lote es Châtaignier en fleurs roses et blanches, un paisaje de Van Gogh de 1890 tasado en 180 millones de dólares. Sotheby’s apuesta a que supere el récord del artista en subasta: 117 millones, pagados en 2022 por Orchard with Cypresses. Junto al Van Gogh sale un arlequín de Cézanne, Arlequin, estimado en torno a los 120 millones, y obras de Pissarro, Renoir, Monet y Vlaminck. Antes de la cita de noviembre, el conjunto completo viajará a Londres, Taipéi, Hong Kong y París.
Las cifras
- Estimación total de la colección: 450 millones de dólares, repartidos en doce obras.
- Châtaignier en fleurs roses et blanches (Van Gogh, 1890): 180 millones de dólares.
- Arlequin (Cézanne, 1888-1890): en torno a 120 millones.
- La Place du Théâtre-Français, soleil d’après-midi en hiver (Pissarro, 1898): entre 30 y 40 millones.
- En Canot, Jeune fille à la barque (Renoir, 1877): entre 25 y 35 millones.
- Le Jardin des Tuileries (Monet, 1876): entre 15 y 20 millones.
- Récord vigente de Van Gogh en subasta: 117 millones de dólares, por Orchard with Cypresses, 2022.
Lectura
Sotheby’s repite aquí una fórmula que ha dominado las subastas en los últimos meses: la colección unipropietaria, con procedencia intachable, que lleva medio siglo fuera del mercado. Lo vimos hace dos semanas con el Monet de la colección Schlumberger en Francia, y a finales de septiembre con la subasta de Jim Irsay, que llevó a Christie’s a montar una división entera de cultura pop. El patrón responde a una necesidad concreta: en un mercado medio que sigue sin despegar, las casas necesitan lotes trofeo capaces de generar titulares y de atraer a los pocos cientos de compradores dispuestos a pagar cifras de ocho dígitos. La gira previa por cuatro ciudades, antes de que el martillo caiga en Nueva York, confirma que la venta se piensa como campaña y no como subasta puntual.
Queda por ver si el Van Gogh bate realmente el récord o se queda cerca, como ha ocurrido otras veces con estimaciones altas pensadas para generar expectativa antes que para acertar el resultado. Lo que sí parece claro es que la recuperación del mercado, si la hay, se concentra arriba: en los mismos nombres, comprados por los mismos coleccionistas de siempre.
Fuente: Anny Shaw, «450m Impressionist collection – including a potentially record-breaking Van Gogh painting – to be sold at Sotheby’s New York», The Art Newspaper, 30 de septiembre de 2026.

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