De Allá: “La Repintura”
Héctor Onel Guevara
24.11.2023
Estudio Carlos Garaicoa, Madrid
«Héctor Onel: un contemporáneo» (Texto publicado originalmente dossier compilado por Andrés Isaac Santana en PAC)
Recién proponía en las redes sociales una reflexión sobre las prácticas de producción artísticas actuales entre los artistas cubanos. La misma se basaba en un fragmento del texto “¿Qué es lo contemporáneo?” de Giorgio Agamben, que reproduzco: «Pertenece verdaderamente a su tiempo, es verdaderamente contemporáneo aquel que no coincide perfectamente con él ni se adecua a sus pretensiones y es por ello, en este sentido, inactual; pero, justamente por esta razón, a través de este desvío y este anacronismo, él es capaz, más que el resto, de percibir y aferrar su tiempo.»

A la luz de esta reflexión, en la esfera del arte contemporáneo, el discurso artístico de Héctor Onel Guevara Delgado, ejemplificado en su proyecto «La Repintura», se sitúa en un interesante cruce de caminos entre la tradición y la innovación. Su obra, arraigada en la práctica pictórica, desafía simultáneamente las convenciones establecidas, al tiempo que profundiza en la esencia misma de lo que significa pintar. Esta dualidad refleja una tendencia más amplia en el arte contemporáneo: la búsqueda de nuevos lenguajes expresivos dentro de marcos tradicionales.
La Repintura, como un proceso cíclico de creación y destrucción, resonancia de la pintura, despintura y repintura en una misma tela, es una metáfora poderosa de la constante reinvención y cuestionamiento que define el arte contemporáneo. En este contexto, Héctor no solo trabaja con pintura como medio, sino que también se sumerge en su ontología, explorando el cómo y el por qué de la pintura.



Esta exploración se alinea con la tendencia contemporánea de cuestionar y deconstruir las prácticas artísticas. El arte contemporáneo se caracteriza por su interés en procesos, en la performatividad, y en la creación de experiencias más que en la producción de objetos estéticos finitos. Héctor Onel captura esta esencia al tratar sus lienzos como documentos vivos, transformándolos continuamente al incorporar el elemento audiovisual que aporta una dimensión temporal y narrativa a su obra.
El contexto sociopolítico cubano, una amalgama de historia, política y desafíos socioeconómicos, juega un papel crucial en la obra de Héctor. Este entorno singular moldea una perspectiva artística que va más allá de la estética, convirtiéndose en un vehículo para el diálogo social y la crítica. La Repintura, con su ciclo de creación, destrucción y recreación, puede interpretarse como una metáfora de los ciclos de cambio y estancamiento en la sociedad cubana, reflejando la naturaleza dinámica y a menudo contradictoria de su evolución.



La experiencia de este joven artista en la diáspora, particularmente su traslado a Madrid una vez graduado en 2022 en el ISA, abre un nuevo capítulo en su carrera artística. Esta transición destaca cómo la globalización y la experiencia de la diáspora enriquecen y transforman la práctica artística. Su obra se convierte en un diálogo entre culturas, mostrando la fluidez de la identidad en un mundo interconectado y cómo los artistas cubanos contemporáneos navegan y negocian su lugar en este panorama globalizado.
La interdisciplinariedad en su trabajo se hace evidente a través de su participación en el colectivo ¡Ups! y en el estudio de Carlos Garaicoa, reflejando la importancia de la colaboración y la fusión de medios en el arte contemporáneo cubano. Estas interacciones subrayan cómo el diálogo y la diversidad de perspectivas son cruciales para comprender el panorama artístico actual, caracterizado por su dinamismo y su capacidad para trascender fronteras y medios tradicionales.

Además, su enfoque en temas como la naturaleza muerta y la representación de lo efímero y lo residual, dialoga con preocupaciones contemporáneas sobre la sostenibilidad, el consumismo y la transitoriedad de la existencia. En la era de la hiperproducción y el consumo desenfrenado, su obra invita a la reflexión sobre lo que descartamos y sobre la naturaleza cíclica de la vida y el arte. La utilización de una perspectiva cenital y la desconstrucción del espacio pictórico tradicional reflejan otra dimensión importante del arte contemporáneo: su ruptura con las perspectivas lineales y jerárquicas. Al igual que muchos artistas contemporáneos, Héctor desafía las normas establecidas del espacio y la forma, buscando nuevas maneras de interactuar con el espectador y de conceptualizar el espacio artístico.
Finalmente, la recepción y crítica del trabajo de Héctor, tanto en Cuba como internacionalmente, son aspectos fundamentales para comprender su impacto en el arte contemporáneo. Las reacciones de críticos, el público y la comunidad artística proporcionan una visión más holística de su lugar en la escena contemporánea. Es interesante observar cómo su obra es interpretada y valorada en diferentes contextos culturales, lo que refleja la naturaleza cambiante y globalizada del arte contemporáneo.
A través de su enfoque innovador en la pintura, Héctor Onel Guevara no solo cuestiona y expande los límites de este medio tradicional, sino que también dialoga con temas y preocupaciones centrales de nuestro tiempo, mostrando así la vitalidad y la relevancia continua de la pintura en el arte contemporáneo cubano. Su obra se convierte en un espejo que refleja tanto las especificidades de su contexto cultural como las tendencias globales del arte contemporáneo, destacando la interconexión entre lo local y lo global, lo personal y lo colectivo.
Héctor Onel Guevara Delgado y «La Repintura», representa la esencia de lo que Agamben define como contemporáneo. Su arte, arraigado en la cultura cubana y enriquecido por experiencias globales, destaca en el diálogo continuo del arte contemporáneo cubano con su legado cultural y su apertura a nuevas formas y discursos.

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