Exposición «Open Happiness”, Agustín Hernández Carlos

Exposición «Open Happiness”

Agustín Hernández Carlos

24.10.2023

Centro Hispanoamericano de Cultura

La relación entre Coca-Cola y el mundo del arte es intrincada, reflejando cómo la cultura comercial y la expresión artística se entrelazan en nuestra sociedad contemporánea. A lo largo del tiempo, varios artistas han recurrido a la imagen de Coca-Cola para explorar y criticar temas relevantes en diferentes ámbitos. Una mirada rápida permite reconocer a varios artistas que colaboraron con Coca-Cola o se inspiraron en su iconografía para crear obras artísticas. Entre ellos se incluyen a Haddon H. Sundblom, quien es conocido por crear la imagen de Santa Claus para Coca-Cola, Norman Rockwell, que pintó ilustraciones usadas en calendarios y anuncios de la compañía, N.C. Wyeth, quien fue comisionado para crear ilustraciones incluyendo una para el 50º aniversario de la compañía, Gil Elvgren, conocido por pintar chicas pin-up y colaborar en campañas de Coca-Cola, Fredrick Mizen, que ilustró el primer cartel de Coca-Cola en 1925, y Frederic Stanley, un ilustrador comercial que también colaboró con la compañía. Estos artistas, con sus estilos únicos, contribuyeron a la iconografía y campañas publicitarias de Coca-Cola a lo largo del tiempo.

Por otro lado artistas como Andy Warhol han utilizado la imagen de Coca-Cola para explorar y criticar la cultura del consumismo, destacando cómo los productos de consumo masivo influyen en la identidad y la cultura pop. La iconografía de Coca-Cola ha servido como un medio para cuestionar la globalización y la homogenización cultural, ofreciendo una lente crítica hacia el papel de las corporaciones multinacionales en nuestra cultura. Coca-Cola, al ser un icono cultural estadounidense, ha sido un símbolo recurrente en el arte para sondear la identidad y los valores americanos.

Desde sus primeros días como un gigante industrial, la imagen de Coca-Cola se ha convertido en un punto focal para artistas interesados en abordar aspectos de historia y memoria colectiva. Esta alianza entre el arte y la marca subraya una dinámica compleja y diversa, que los artistas han sabido capitalizar para analizar y cuestionar una variedad de asuntos sociales, culturales y políticos que resuenan en la sociedad actual.

Asumiendo esta carga precedente, H. Carlos, conocido por su enfoque crítico y reflexivo en el mundo del arte contemporáneo, nos presenta su más reciente exposición «Open Happiness». Esta muestra, ubicada en el corazón de la capital, invita a los espectadores a explorar el impacto multifacético de la Coca-Cola en la sociedad global. A través de una serie de obras visuales provocativas, Hernández desencadena un diálogo crítico sobre cómo esta emblemática bebida carbonatada se ha entrelazado con diversos aspectos de la vida contemporánea.

La exposición propuesta toma su nombre de la campaña homónima lanzada por Coca-Cola en 2009. Originada por la agencia creativa Wieden + Kennedy, esta campaña sucedió a la anterior «Coke Side of Life», con la intención principal de impulsar las ventas de las bebidas gaseosas de Coca-Cola a nivel global. Su mensaje central, «Open Happiness» (Abrir/Destapar la Felicidad), invitaba a la audiencia a encontrar alegría en los pequeños momentos de la vida cotidiana, incluso en medio de las adversidades y el estrés inherente al mundo contemporáneo. A través de este mensaje, Coca-Cola reiteraba su presencia como un elemento capaz de proporcionar un respiro y un momento de disfrute en la vida de las personas.

Agustín dirige su mirada crítica hacia la publicidad y el marketing, donde Coca-Cola ha sido pionera en estrategias que han sido ampliamente adoptadas por otras empresas. A través de obras que recrean o reinterpretan campañas publicitarias históricas, el artista desentraña cómo la marca ha creado una conexión emocional con los consumidores. El diseño, y en particular el diseño distintivo de la botella de Coca-Cola, encuentra su espacio en la exposición con una serie de piezas que exploran cómo este icono del diseño industrial ha influenciado la estética de la publicidad y el branding.

La exposición se bifurca en varios núcleos temáticos que reflejan los puntos de interacción entre Coca-Cola y la sociedad que el artista ha identificado. Desde la economía hasta la cultura popular, pasando por la publicidad y el diseño. Este artista, en su primera exposición personal, navega por la historia y el impacto de Coca-Cola con una lente crítica. En el núcleo dedicado a la economía, Hernández presenta una serie de instalaciones que examinan cómo Coca-Cola, como una de las corporaciones más grandes y reconocidas del mundo, ha influido en la economía global. Por otro lado, en el ámbito de la cultura popular, el artista indaga cómo los anuncios y campañas de Coca-Cola han dejado una huella indeleble, siendo sus anuncios de consumo un icono reconocido.

En el contexto de la exposición ‘Open Happiness’, la dimensión global de Coca-Cola cobra una relevancia particular. Agustín Hernández Carlos no solo reconoce a la marca como un fenómeno cultural estadounidense, sino también como un ícono de la globalización y la expansión cultural de Occidente. En varias de sus piezas más llamativas, Hernández representa la penetración de Coca-Cola en ambientes culturales diversos, desde aldeas remotas en Asia y África hasta centros urbanos en América Latina y Europa.

Esta representación va más allá del simple reconocimiento de la omnipresencia de la marca; también sirve como un comentario crítico sobre el alcance y la influencia de las corporaciones occidentales en la vida cotidiana de personas en todo el mundo. Hernández utiliza imágenes visuales poderosas, como la presencia de botellas de Coca-Cola en entornos tradicionales o rituales indígenas, para cuestionar la complejidad de esta penetración cultural. ¿Es simplemente una forma de colonialismo cultural o hay una aceptación genuina y adaptación de estos productos en diferentes culturas?

La obra de H. Carlos sugiere que la relación es más compleja de lo que parece a primera vista. La marca no solo se incorpora en nuevos entornos, sino que también se transforma y se reinterpreta, creando una especie de diálogo entre la cultura local y la influencia global. De este modo, la exposición nos invita a reflexionar sobre las implicaciones éticas y culturales de esta forma de globalización, que es tanto una imposición como una elección, y nos anima a cuestionar nuestro propio papel como consumidores y creadores de cultura en este complejo panorama global.

La curaduría a cuatro manos de la exposición merece un reconocimiento especial. El emplazamiento de las obras en el espacio ha sido cuidadosamente considerado para guiar al espectador a través de una narrativa coherente y atractiva. Las curadoras Maybel Elena Martínez y Yahima Rodríguez Pupo , han creado un flujo que permite a los visitantes sumergirse completamente en cada núcleo temático, maximizando así el impacto de la declaración artística de H. Carlos.

«Open Happiness» ahora en la mirada de Agustín, no solo funciona como una crítica visual, sino también como una invitación a reflexionar sobre cómo las corporaciones globales, representadas aquí por Coca-Cola, impactan en nuestra vida diaria y en la cultura en general. A través de esta exposición, Agustín Hernández Carlos nos invita a cuestionar y reflexionar sobre las complejas interacciones entre la sociedad y las corporaciones globales en la era contemporánea.

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