Exposición “El toro por las astas”, Niels Reyes

Exposición “El toro por las astas”

Niels Reyes

11.08.2023

Galería Servando

La reciente exposición de Niels Reyes, “El toro por las astas”, es un claro ejemplo de cómo las influencias artísticas del pasado pueden ser reinventadas y revitalizadas por artistas contemporáneos. Si en “Ver antes de mirar” nos encontrábamos con una exploración profunda de la textura, la forma y la emoción, en esta nueva exposición vemos un diálogo más explícito con el legado de Picasso.

En la pasada exposición personal de Niels Reyes, “Ver antes de mirar”, significaba que: “Horas de taller, experimentación con el óleo y las telas, nuevas formas de texturas, transformación de los rostros masculinos y femeninos hasta llegar a una figuración nueva con fuertes influencias de Picasso como referente directo. Un conjunto de factores que se combinan y nos conducen a sentarnos frente a cada pieza para disfrutarlas.  Los nuevos personajes que surgen de la paleta de Niels inquietan, mantienen la fuerza en la mirada de las piezas anteriores, trasmiten esos conceptos que el artista ha trabajado en sus series, la pasión, la tristeza, la alegría.” Hoy, es esta exposición nuevamente un guiño del artista a la vida y obra de este maestro de las artes visuales: Pablo Picasso.

Desde la misma selección del título de la muestra, que responde a la obra homónima ya comienza el espectador a conectar las influencias de Picasso en Niels. Es sabido que Pablo Picasso, uno de los artistas más influyentes del siglo XX, tuvo una profunda conexión con la cultura taurina, reflejándola en numerosas etapas de su carrera. Originario de España, Picasso llevó consigo esta herencia cultural a lo largo de su vida, utilizando la tauromaquia como una fuente inagotable de inspiración. Picasso creó una serie de aguafuertes titulada «La Tauromaquia», en la que capturó diversos momentos de la corrida, desde la salida del toro hasta el momento final del matador. Estas obras reflejan tanto la brutalidad como la belleza inherente a este rito, algo que está presente en esa pieza vertical donde el matador domina a este, llamémosle minotauro (mitad hombre-mitad toro).

La selección de este personaje remite al simbolismo picassiano del toro. En varias etapas de su carrera, Picasso representó al toro como un símbolo de virilidad, fuerza y sufrimiento. Por ejemplo, en su serie de litografías de 1945-1946, Picasso deconstruye y transforma la figura del toro, desde una representación naturalista hasta una forma casi abstracta. Algo que Niels busca representar en esta escena de duelo a muerte.

Otras de las piezas que revelan la esencia de Picasso en esta fase, para no decir etapa de la obra de Niels, son los lienzos “La letra del año” y “Slepp hollow”. En el primero una figura humana deconstruida hasta casi dejar irreconocible al sujeto, me recordó la pieza de Pablo Picasso “Woman in a Red Armchair”, de la época donde estuvo influenciado por el movimiento surrealista, lo que se puede ver por la distorsión en este retrato, y que Niels nos devuelve en la deconstrucción de un sujeto. En “Slepp hollow”, una figura de un jinete y su caballo vuelven a recordar las escenas taurinas como un interesante linograbado en color titulado “Picador et Taureau (Picador and Bull)”, donde nuevamente la figura humana no es definida, concentrando la esencia la escena.

Imposible dejar de encontrar coincidencias entre Niels y la obra de Picasso en esta exposición, pues piezas como “Un buen día para la victoria”, “La masa”, “Out”, o “Summer Color”, marcan para Niels en mi opinión el mismo efecto que en su época para Picasso representó la obra “Las señoritas de Avignon”. La crítica especializada señala que esta obra surge cuando “Picasso, que había transitado ya por diversas etapas artísticas, se había encontrado con un límite. Pensaba que en el arte todo estaba hecho, que la obra de los maestros del pasado no podía ser superada. Tocaba necesariamente la ruptura, la revolución, no solo con la historia del arte, sino con su propio camino artístico.” En este caso es una ruptura con lo que Niels viene haciendo desde hace varios años. Para quien ha podido cartografiar las últimas muestras donde ha estado presente Niels, esto es evidente.

Sin lugar a dudas esta exposición, es un momento de reflexión. Concuerdo plenamente con el texto curatorial en varios puntos como que, en apenas quince años, Niels Reyes ha establecido un estilo distintivo, reconocido por la crítica como por el mercado de arte. Sus retratos actúan como un medio para explorar la condición humana, siendo ellos mismos su sello identitario. A través del género del retrato, Niels ha reformulado y explorado desde su investigación y práctica artística la naturaleza plástica, intentando desentrañar psicológicamente a sus personajes y revelar diversas intersubjetividades. Aunque ha consolidado su enfoque, sigue buscando y experimentando.

Su trabajo más reciente refleja un deseo de explorar nuevas visualidades alineadas con sus inquietudes actuales y con la sensibilidad colectiva. Sus obras han variado desde paisajes humanos coloridos y texturizados hasta enfoques más económicos y restringidos en colores. Estas figuraciones son más sintéticas y fragmentadas. Más allá de los rostros, Niels ahora pone énfasis en las atmósferas situacionales de sus personajes, resaltando las acciones y circunstancias en las que se encuentran.

“El toro por las astas” es un testimonio de su madurez como artista. Mientras se inspira en grandes maestros como Picasso, Niels no se limita a emular. En su búsqueda de nuevas visualidades, se ha desplazado desde retratos vibrantes y detallados hasta representaciones más abstractas y conceptuales. Esta exposición, en definitiva, no es sólo un homenaje a Picasso, sino también una afirmación de Niels Reyes como una de las voces más relevantes y originales del arte contemporáneo cubano.

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